Cali

Santa Palabra, un cuento divertido que se la toma en serio

“La narración oral nos tejió como especie y ha tejido la humanidad”, fue la frase con la que ‘El Santo’, miembro de la reconocida pareja de cuenteros caleños Santa Palabra, introdujo a los asistentes al acto con el que se clausuró este mes la cuarta versión del Festival Internacional de Literatura Oiga, Mire, Lea en Cali.

Sus asistentes pudieron disfrutar en medio de risas, cuentos, mensajes de amistad y viajes imaginarios al pasado por cuenta de Cristian Fraga y Jhohann Castellanos Lozano, ‘El Santo’, quienes representaron la forma antigua y moderna de narrar historias. Pero sobre todo, demostraron por qué ellos han podido vivir de echar cuento.

“En el relato que hicimos queríamos lograr dar un panorama, el relato de Fraga fue muy audaz, urbano y estrecho con el cine. Y yo fui a los orígenes para buscar la forma de enriquecer la narración y para que la gente se interese”, dijo ‘El Santo’ cuando explicó a Realidad 360 sobre lo que hicieron en la jornada.

Además, sostuvo que es importante una buena preparación antes de salir a escena porque, “quizá es la primera vez de muchos y de mí depende que esa persona quiera volver a escuchar cuentos. Esta una responsabilidad con la palabra misma”.

Para ‘El Santo’, los seres humanos en generaciones anteriores fuimos muy orales, pero con el desarrollo tecnológico se ha ido desplazando la palabra en la casa y en la familia. Y finaliza diciendo: “Quise llamar la atención sobre algo que es supremamente relevante que es la historia personal, porque uno teje su identidad en torno a los relatos familiares”.

“Cuando recibimos la invitación con la premisa de “vivir de echar el cuento”, pensamos que se tenía que demostrar cómo es que vives de él y que debíamos hacerlo en escena conectando con la gente”, argumentó Fraga, quien hace parte del dúo de Santa Palabra.

Fraga fue enfático en sus palabras al mencionar que “este es un trabajo como cualquier otro y para lograr posicionarse hay que trabajar duro”, aunque por otra parte expresó: “Pero de lo que sí estamos convencidos es que uno debe amar lo que hace. Si uno no sale al escenario convencido de que tiene una gran historia, nadie le va a creer”.

Santa Palabra, grupo que se autodenomina como artesanos de las palabras, se  constituyó en el año 2012 como empresa, aunque llevan diez años contando historias en diversos sitios, tanto nacionales como internacionales, en países a los que han sido invitados a festivales de cuentos y literatura. Entre esos están: Cuba, Estados Unidos, México, Bolivia, Perú, Chile y Argentina.

En Cali se presentan los sábados a las 8:00 p. m., en la colina de San Antonio.

Según Fraga, la labor que quieren hacer es construir ciudad desde un espacio público. Explica que esto se debe a que este es un lugar al aire libre al que pueden acceder todo tipo de personas sin importar el nivel socio económico.

Sus cuentos los hacen a través del ejercicio literario de la construcción del libreto, porque son muy rigurosos para crear sus historias. La explicación es fácil para Fraga: “Así como el cine hace adaptaciones de libros, nosotros hacemos adaptaciones de cuentos”.

“Hay abuelos que no saben leer y cuentan grandes historias, pero nosotros que hemos tenido la fortuna de conocer las letras y la academia, al dedicarnos a contar historias, estamos en la obligación de nutrirnos de la literatura”, agregó.

Para él, las historias de algún modo contribuyen a la reflexión y toda historia en sí tiene un mensaje poderoso, pero a veces no se logra captar. Solo espera que el que quiso dejar esta jornada no se olvide y siempre recuerden lo valioso e importante de la amistad.

Por su parte, David Murillo, quien participó por primera vez en el festival, lo hizo como representante de la forma antigua de narrar cuentos. Al subir al escenario sorprendió al público con un marcado acento español y con la guitarra en mano.

Del acento caleño le queda ya muy poco, debido a los múltiples viajes que ha hecho en los 28 años que lleva de vivir de echar cuentos. Entre su larga trayectoria se encuentran iniciativas como El Perol y Unicuento, pero sobre todo se le atribuye la creación de Pilo, su propia técnica de improvisación y que hoy en día es usada por las nuevas generaciones de cuenteros.

Su puesta en escena, como él indica, es una búsqueda constante de la naturalidad y regular la impostación en la forma de hablar e interactuar con el público. Añade que su objetivo es lograr transmitir, pero de forma orgánica.

Entre sus nuevos proyectos esta la formación de nuevos cuenteros y lo hace como gestor y profesor en la Universidad del Valle, donde actualmente es docente de cultura. “Para llevar el cuento adonde nadie cuenta, porque es fácil hacerlo donde otros ya lo han hecho antes”, expresó Murillo al clausurarse el Festival Internacional de Literatura Oiga, Mire, Lea.

Este evento se realizó con el apoyo de la Alcaldía de Santiago de Cali, la Gobernación del Valle y la Biblioteca Departamental Jorge Garcés Borrero, donde se realizaron la mayoría de presentaciones, incluido el del cierre del Festival.

Aunque también estuvieron disponibles otros espacios a nivel local como las bibliotecas Comfandi y Centenario y Casa Libro Alebrije; en el Valle del Cauca, en 17 municipios más, durante los nueve días de duración del evento.

“Quisimos cerrar más que con humor, con otra forma de la palabra. La literatura no es solo un libro”. Estos fueron los argumentos de la directora general del Festival, María Fernanda Penilla Quintero, para seleccionar a los invitados. “La idea era cerrar con algo diferente y que no solo fuera un escritor”, agregó.

Para la directora, el balance del evento en general fue muy positivo porque cree  que a través de este se logró enamorar a mucha gente de la Biblioteca, y de esa forma piensa que los acerca a los libros, el cual es su objetivo final.

En esta versión, las innovaciones fueron la inclusión de programación para el domingo, además incrementaron la jornada matutina y el número de actividades por día, pasando de 4 a 7. Aun así, dice Penilla Quintero, la asistencia de público fue alta.

“19 462 entusiastas de la lectura y escritura” es el balance final y oficial del número de asistentes que durante 9 días recibió el Festival Internacional de Literatura Oiga, Mire, Lea.

Uno de los asistentes, Alejandro Muñoz, en compañía de su hijo de diez años, rieron y reflexionaron de las narraciones. Menciona que se enteró por internet del Festival y por eso decidió ir a la biblioteca. “Pensé que se trataba de una exposición de libros y me llevé una sorpresa con lo que vi y escuche”.

Muñoz cree que estos espacios fomentan la cultura de la lectura en Cali y que se deberían hacer mucho más seguido, porque enriquecen el alma y enseñan que hay otras alternativas en la vida que se pueden hacer.

Angélica Garcés, quien también estuvo entre el público, manifiesta que la principal razón por la que asistió fue para averiguar y entender cómo se puede vivir del cuento. “Quiero aprenderlo para poder vivir de lo que me apasiona. Ese sería mi ideal de vida”.

Para Garcés, la enseñanza que le dejó la actividad fue que “se debe recuperar la cultura trasmitiendo el mensaje a las nuevas generaciones, reuniéndolas en torno a la literatura”.

Este encuentro estaba diseñado para todo tipo de público, entre ellos para los amantes de la literatura y asistentes permanentes a la biblioteca como Muñoz y Garcés, pero también fue la oportunidad perfecta para que personas que nunca habían asistido ni vivido estos espacios lo hicieran por primera vez.

Entre ellas estuvo  Lina Marcela Soto Soto, que asistió por la invitación de un amigo, quien aclara que al principio no tenía ninguna expectativa frente a lo que iba a suceder, pero cuenta que al final salió muy contenta y con ganas de asistir a más presentaciones como esas.

Todos ellos, al igual que los cuenteros de Santa Palabra, se entretuvieron entre cuento y cuento con el centenar de asistentes al cierre del evento que por nueve días durante este setiembre puso a ver, oír y reflexionar sobre las nuevas formas de hacer literatura en Cali, el país y en el mundo.

 

 

 

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