Entrevista

Confesión de una Dama de Compañía: “tengo 20 años y cobro $400.000”

María* tiene 20 años, estudia en una universidad del sur de Cali y es Dama de Compañía, una vieja práctica que crece en la ciudad entre jóvenes universitarios. La razón: costear los altos costos de las instituciones: Realidad 360 habló con unas de estas jóvenes que se confesó: “me buscan mucho los empresarios”.

¿Cómo haces para suplir algunos gastos?

Actualmente soy dama de compañía.

¿Cómo es la vinculación a ese empleo?

Una amiga me dijo que si estaba interesada en un trabajo, y pues le dije que sí.

¿Hace aproximadamente cuánto tiempo?

Tres o cuatro meses.

¿En qué horarios trabajas?

Por lo general los fines de semana, o cuando me sale un cliente que quiere estar conmigo, ya sea una salida a comer o un servicio especial.

¿Cuánto cobra por un servicio?

$400.000 mil pesos, por un ‘polvo’ (servicio sexual).

¿Has tenido algún cliente de la universidad o un conocido?

No. Yo no los conozco. Por lo normal, son señores mayores o empresarios.

¿Quién hace los contactos?

Una amiga que los conoce a todos. Ella es mi compañera de la universidad, y me pide fotos de mi cuerpo y se las envía a sus contactos interesados en un servicio.

¿Aparte de la prostitución has trabajado en algo relacionado con eso?

Sí. He sido modelo de web cam, aproximadamente cinco meses.

¿Las ganancias eran parecidas a las del actual trabajo que ejerces?

Pues allá ganaba bastante, me podía ganar hasta dos millones de pesos.

¿Qué tal este trabajo?

Bien. No tengo problemas con ello, ni moralmente.

¿Tienes conocimiento de algún catalogo que se distribuya en tu universidad sobre chicas que se prostituyan?

No. Sin embargo, yo tengo otra amiga que estudió conmigo, y ella si tiene catálogo, ella es de Salamandra, a ella no le pagan tanto, solo $200.000 mil pesos y $50.000 mil pesos que es parte de la comisión.

¿Quién te paga los transportes o garantiza seguridad cuando ofreces un servicio?

El cliente. Él se encarga de los transportes (taxis), la alimentación, pago de la habitación y condones.

¿Utiliza algún método anticonceptivo?

Sí, planifico y obviamente no tengo relaciones sin condón.

¿En qué lugares se citan?

Depende, muchas veces me invitan a moteles, restaurantes o discotecas, y luego nos vamos a ‘motelear’.

¿Das información sobre ti; número de teléfono, dirección o algo parecido?

No. Nunca hablo de mí.

¿Tienes pareja sentimental?

Si, él no sabe nada de lo que hago.

¿Tus papás tienen conocimiento de lo qué haces?

No. Yo lo hago para apoyarme con mis gastos, y así no cargarlos a ellos con más egresos. Aunque ellos me colaboran con libros para la universidad, pero de resto yo les digo que ahorro y ellos no sospechan porque soy muy cuidadosa.

¿En alguna ocasión un cliente te ha pedido satisfacer una fantasía sexual?

No. Aunque para este fin de semana me salió un trío, voy a ir con mi amiga que me presenta los clientes, porque tengo más confianza con ella y nos van a pagar $900.000 mil pesos para dividirlos entre las dos, obvio el cliente costea la habitación y demás.

*Se cambió el nombre por petición de la fuente.

Por: Susan Camila Mondragón, Gabriela Angulo y Natalia González

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