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“Con el arte urbano se crean imaginarios positivos en la gente”: Ánderson García, graffitero

Su pasión por el arte lo ha llevado a comprometerse con la ciudad en acciones que conllevan al cambio social a través del arte urbano. Asimismo, este ejercicio visto de lo educativo, le enseña a la gente a tener sentido de pertenencia, dice el Licenciado en artes visuales de Univalle, Ánderson García, quien es pedagogo, dibujante, pintor y graffitero hace 10 años.

Con la inquietud que le caracteriza en cuanto está buscando innovar en el arte, manifiesta que siempre tuvo curiosidad por saber qué se estaba trabajando desde los colectivos que se empezaban a afianzar en la ciudad sobre arte urbano en 2010.

“Siempre me causó curiosidad cómo sería un dibujo lleno de colores sobre una pared, por eso empecé a investigar sobre el graffiti y lo que estaban haciendo los jóvenes con este arte”, expresó el artista.

Lo que más le llamó la atención de este trabajo no fue solo la pintura, sino los procesos que se empezaban a crear a partir de la intervención artística que hacía un grupo de jóvenes a diferentes sectores de la ciudad con problemáticas sociales. Estos emprendían un diseño que luego transformaría un mural en una obra de arte que la gente admira cada que cruza la calle, espacio que antes servía como reposo de basura o consumo de droga.

“Entre las cualidades del graffiti es que es efímero, puede durar unas horas o un par de años. Es una actividad muy cambiante, y se adecúa mucho al tiempo en el que se está”, explica Ánderson.

Este ejercicio artístico le ha dado la posibilidad de viajar a diferentes partes de Colombia hablando del arte, educando a los jóvenes que están en esta dinámica de la pintura en espacio abierto. Su principal objetivo -relata- es hacerles entender que a través de este trabajo se pueden crear imaginarios sociales positivos sobre la ciudad.

Conocido en el ámbito artístico como Visual AGP, este graffitero ha sido invitado a diferentes festivales de artes nacionales e internacionales como ponente y ha obtenido reconocimientos por sus diferentes proyectos de arte urbano.

Hace parte de La Mesa Gráfica Urbana, desde la cual se trabaja a través de diferentes colectivos urbanos que tiene la ciudad a los que pertenecen alrededor de 80 artistas, con el propósito de hacer pedagogía, desarrollar exposiciones de algún mural y promover este ejercicio artístico en la calle a través de ‘stickers’ publicitarios.

Juan Fernado Zabala, su pupilo, manifiesta que el trabajo con él se hace bajo un ambiente de confianza y cooperación, pues le permite a cada uno de sus compañeros que exploren sus ideas sin imponerle ningún tema: “Me gusta su forma de trabajar porque no mantiene esas relaciones de autoridad que regularmente caracteriza a un profesor, esto te da confianza al momento de trabajar en equipo”.

Ánderson, aficionado a la fotografía es un fiel creyente de que a través de una imagen se puede dar voz y participación a aquellas comunidades ancestrales que están siendo olvidadas por la sociedad contemporánea, por eso, su primer recurso cuando piensa en un diseño tiene que ver con los rostros indígenas y afrodescendientes.

“Es una forma de visibilizar a estos grupos, además, cuando hay oportunidad de socializar el mural con la ciudadanía, aprovechamos para contar la historia de estos individuos, y así educamos a la gente y le damos identidad a estas comunidades que la van perdiendo con el tiempo”, dice el graffitero.

Para el artista, el graffiti es una gama de sentimientos, es una forma de comunicar y educar, de recuperar espacios olvidados de la ciudad y empoderar a las personas en el cuidado del mismo. Es su estilo de vida porque cada vez que cruza la calle y ve los murales, se le viene a la mente qué dibujo recrear allí.

“Nos reuníamos en el Centro Cultural a realizar bocetos para alguna intervención, así pasábamos horas dentro de un salón dibujando y coloreando para poder tenerlos listos el día de la pintura sobre el mural, incluso, muchas veces dormíamos en el allí hasta no terminar la propuesta”, relata su pupilo.

En la actualidad, Ánderson trabaja con la alcaldía de Cali llevando a cabo procesos de arte urbano. El año pasado arrancó el proyecto ‘Borondo’ que intervino el corredor de San Pascual. Este año presenta el mismo proyecto a la administración municipal con el ánimo de abordar algún barrio de la ciudad, promoviendo una presentación pública con la participación de artistas.

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