ESPACIO PARA PUBLICIDAD 360
Entretenimiento

Las mejores películas de Martin Scorsese

 

“Las películas tocan nuestros corazones, despiertan nuestra visión, y cambian nuestra forma de ver las cosas. Nos llevan a otros lugares. Nos abren las puertas y las mentes. Las películas son los recuerdos de nuestra vida. Tenemos que seguir con vida” –Martin Scorsese

 Martin Scorsese es un conocido director, guionista, actor y productor de cine estadounidense, ganador de un Óscar, tres Globos de Oro, dos premios BAFTA, un Primetime Emmy, y un premio del gremio de directores de Estados Unidos. Las obras de Scorsese abordan principalmente los temas de la vida italo-estadounidense.

Scorsese ha dirigido numerosas películas que se han convertido en clásicos del cine y obras maestras de culto que, aún hoy, son de las favoritas del público.

1973: Malas calles (Mean streets)

Charlie (Harvey Keitel) es un joven italoamericano de 27 años que vive en un barrio conflictivo de la ciudad de Nueva York, que trata de ascender en la mafia de la ciudad. Sin embargo, se ve obstaculizado por cuidar a su imprudente amigo Johnny Boy (Robert De Niro). Este aprendiz de gangster sin futuro que cree que los pecados se pagan en la calle, no en la iglesia, pero que siempre acude a ella para expiar sus fechorías.

1976: Taxi driver

Travis (Robert De Niro) es un excombatiente de Vietnam, quien padece de insomnio por lo que decide trabajar como taxista durante la noche en la ciudad de Nueva York. Es así como empieza a conocer todos los rincones de la ‘Capital del Mundo’. Travis se enamora de Betsy (Cybill Shepherd), quien trabaja en la oficina de un candidato presidencial. Con el tiempo, Travis empieza observar la violencia y la decadencia de la ciudad y decide tomar cartas en el asunto.

 1980: Toro salvaje (Raging bull)

Jake La Motta (Robert De Niro) es un joven y ambicioso boxeador entrenado por su hermano y mánager, Joey, cuyo sueño es llegar a convertirse en el campeón de pesos pesados. Sin embargo, es violento y paranoico y descarga toda su agresividad tanto dentro como fuera del ring. Cuando por fin logra el éxito, su vida se convierte en una pesadilla. Por un lado, su matrimonio hace estragos debido a su vida nocturna y sus continuas infidelidades, por otro, la mafia lo presiona para arreglar combates.

 1988: La última tentación de Cristo (The last temptation of Christ)

Jesús (Willem Dafoe), un carpintero de Nazaret, decide atender la constante llamada de Dios. Pero cuando está a punto de completar su misión, debe hacer frente a la mayor de las tentaciones y realizar un sacrificio para salvar a todos los hombres. Pero las dudas le asaltan: ¿no serán las visiones son solo producto de su imaginación? ¿Será demasiado alto el precio que él pagará para cumplir su misión? ¿No es más práctico imponer la justicia y la verdad que solo exponerla? Estas reflexiones le acompañan en todo momento, llegando a hacerle optar, momentáneamente, por el camino más fácil. Al llegar el instante del sacrificio supremo, una manifestación sobrenatural le muestra una alternativa a tanto sufrimiento y dolor.

 1990: Uno de los nuestros (Goodfellas)

Henry Hill (Ray Liotta), es un joven que vive en Brooklyn y se siente fascinado por la vida que llevan los gángsters de su barrio, donde la mayoría de los vecinos son inmigrantes. Paul Cicero (Paul Sorvino), el patriarca de la familia Pauline, es el protector del barrio. A los trece años, Henry decide abandonar la escuela y entrar a formar parte de la organización mafiosa como chico de los recados; muy pronto se gana la confianza de sus jefes, gracias a lo cual irá subiendo de categoría.

 1995: Casino

Sam “Ace” Rothstein (Robert De Niro), un profesional de las apuestas, es el eficaz director de un importante casino que pertenece a un grupo de mafiosos. Su misión es controlar el funcionamiento del negocio y garantizar que la corriente de dinero que va a parar a manos de sus jefes siga fluyendo. Las Vegas es un lugar ideal para millonarios y políticos, pero es también lugar de paso de apostadores, prestamistas, traficantes de drogas y matones. Un día el violento Nicky Santoro (Joe Pesci), al que sus jefes han encargado que cuide de Sam, llega a Las Vegas con la intención de quedarse.

 2002: Pandillas de Nueva York (Gangs of New York)

A mediados del siglo XIX, la ciudad está dominada por la corrupción política, y la guerra entre bandas provoca muertos y disturbios. En este contexto, el joven inmigrante irlandés Amsterdam Vallon (Leonardo DiCaprio) quiere vengarse de William Cutting, “Bill el carnicero” (Daniel Day-Lewis), el hombre que mató a su padre (Liam Neeson).

 2004: El aviador (The aviator)

Biografía de Howard Hughes (Leonardo Di Caprio), un hombre que con el poco dinero que heredó de su padre se trasladó a Hollywood, donde amasó una gran fortuna. Fue uno de los productores más destacados del cine americano durante las décadas de los treinta y los cuarenta. Hughes, además de productor, fue un gran industrial y comerciante que desempeñó un importante papel por sus innovaciones en el mundo de la aviación.

 2006: Infiltrados (The Departed)

La Policía de Massachussets se enfrenta a la mayor banda de crimen organizado de la ciudad de Boston. La estrategia consiste en acabar desde dentro con Frank Costello (Jack Nicholson), el poderoso jefe de la mafia irlandesa. El encargado de infiltrarse en la banda es un joven novato, William “Billy” Costigan Jr. (Leonardo DiCaprio). Mientras Billy intenta ganarse la confianza de Costello, otro joven policía, Sgt. Colin Sullivan (Matt Damon), sube rápidamente de categoría y ocupa un puesto en la unidad de Investigaciones Especiales, grupo de élite cuya misión también es acabar con Costello. Lo que nadie sabe es que Colin es un topo infiltrado en la policía por el propio Costello.

 2013: El lobo de Wall Street (The Wolf of Wall Street)

Basada en la vida del corredor de bolsa neoyorquino Jordan Belfort (Leonardo DiCaprio). A mediados de los años 80, Belfort era un joven honrado que perseguía el sueño americano, pero pronto en la agencia de valores aprendió que lo más importante no era hacer ganar a sus clientes, sino ser ambicioso y ganar una buena comisión. Su enorme éxito y fortuna le valió el mote de “El lobo de Wall Street”. Jordan y su manada de lobos consideraban que la discreción era una cualidad anticuada; nunca se conformaban con lo que tenían.

 

Dejar un Comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Click para comentar

Dejar un Comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Ir a Top