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Crónica

La historia del hombre más gordo de Colombia

El hombre más gordo de Colombia le implantaron un balón gástrico que dará inició a su proceso de adelgazamiento. Óscar Vázquez fue trasladado desde Palmira a Cali para ser internado en la Clínica Desa, donde le hicieron la intervención

“Estoy encomendado a Dios y muy agradecido con la Fundación ‘Gorditos de Corazón’ que hizo todo lo posible para lograr esta cirugía”, manifestó Óscar ante los medios minutos antes de ser internado.

Fuente Gorditos de Corazón

Fuente: Gorditos de Corazón

Pero, ¿quién es en realidad Óscar Vázquez? ¿Qué lo hace ser reconocido como el Hombre más Gordo de Colombia?

Eran poco más de las once de la mañana y los rayos del sol atravesaban las nubes del cielo Palmireño. El calor aumentaba  y los transeúntes del barrio Sesquicentenario pasaban por la acera de la calle 11 con carrera 25 AS, deteniéndose abruptamente al ver sentado en la entrada de su casa al “hombre más gordo de Colombia”, título que  Óscar Vázquez Morales no se ha ganado en vano porque a sus 44 años, pesa 400 kilogramos, es decir, casi media tonelada.

Como es usual, Óscar se encuentra sentado en la sala de su casa, mientras en esta empieza a filtrarse el humo del fogón de leña que sus hermanas y cuñado han montado en el andén. Eso sólo indica una cosa: los tamales pronto estarán listos para su venta. La familia Vázquez vende este plato típico colombiano como una manera de tener una entrada extra. Sobre el comedor, se hallan el arroz y las hojas de plátano con lo que, posteriormente, armarán los tamales.

La pulsera y el anillo de oro que lleva en su mano izquierda brillan con los pequeños rayos de sol que entran en la casa. Con su característica sonrisa, Óscar saluda a los vecinos que pasan frente a su vivienda o a aquellos que se acercan a preguntar sobre los tamales. Porque alegría es lo que desborda este hombre.

Pero Óscar no siempre fue obeso.

De su infancia recuerda que era un niño al que le encantaba salir y jugar con sus amigos del barrio. Lo que más le gustaba hacer era jugar fútbol. En su adolescencia disfrutaba de irse al río en los días más calurosos junto con su grupo de amigos, casi los mismos que estudiaron con él hasta cuarto de bachillerato, cuando abandonó el colegio y empezó a aumentar de peso.

Aunque la obesidad no es algo hereditario en su familia, Óscar sí recuerda que su padre “era un poco gordito”. Este ligero sobrepeso influyó en los problemas cardiovasculares que tenía, quitándole la vida el 27 de noviembre de 1988 por un infarto. Misma causa que dejó a Óscar sin su madre el 1 de abril de 1999, y fue este acontecimiento lo que desencadenó, aún más, el súbito aumento de peso de este hombre.

Cuando su padre murió, Óscar ya pesaba 140 kilogramos y padecía de una ansiedad que solo calmaba con la comida. Once años después, su madre falleció en su casa frente a sus propios ojos pero él no pudo auxiliarla ya que por ese entonces pesaba 230 kilogramos. Se culpó por ello y entró en una gran depresión que, sumada a su ansiedad, hicieron que Óscar empezara a comer desmedidamente logrando, en 10 años, subir a los 400 kilogramos.

Hace algún tiempo, este palmireño solo se la pasaba acostado en su cama, pero la historia es diferente ahora. A pesar de que no puede caminar mucho y debe apoyarse en su caminadora, ya se puede desplazar por su casa y disfruta de dormir con tranquilidad, algo que antes le resultaba imposible.

Sin embargo, el estado de salud de Óscar no es muy bueno. Tiene una artrosis de rodilla que no le permite movilizarse con total comodidad; además, un linfedema en su pelvis que se originó por una acumulación de líquido a causa de un mal drenaje linfático. Aunque nada de eso es inconveniente porque él se mantiene positivo ante todo.

Luego de la descompensación que sufrió en una cita médica en Palmira, el caso de Óscar Vázquez fue conocido por la fundación Gorditos de Corazón, liderada por Salvador Palacio González, quienes lo rescataron hace dos meses y se comprometieron con el tratamiento más adecuado para este súper obeso.

Tan solo el traslado al hospital supone un gran problema para Óscar, porque no cuentan con las unidades ni la infraestructura adecuadas para transportarlo.

Es por esto, luego de una reunión con el cirujano bariátrico Juan Carlos Castillo, en la Clínica de los Remedios de Cali, se definió cuál iba a ser el tratamiento apropiado para que Óscar baje de peso, el cual se  dividió en cuatro fases. También contará con un acompañamiento psicológico que le brindará la fundación de Palacio.

Foto Laura Tenorio

Foto: Laura Tenorio

Inicialmente, él debe bajar por lo menos 25 kilogramos mediante una dieta de suplementos que le brindará Gorditos de Corazón, que consiste en un regulador digestivo y de apetito, un desintoxicante y regenerador hepático, un quemador de grasa y un regulador de azúcar en la sangre; acto seguido, será intervenido en una cirugía ambulatoria de un balón gástrico que será introducido en su estómago con el fin de producir una sensación de saciedad para reducir la cantidad de alimentos consumidos, que lo haría rebajar 40 o 50 kilogramos; luego, se le realizaría una cirugía de manga gástrica que consiste en recortar parte del estómago e introducir un tubo que evita que los alimentos sean digeridos y pasen directamente al intestino; a continuación, se hará una operación de bypass gástrico por laparoscopia, es decir, una reducción del estómago; y, finalmente, se realizará una intervención quirúrgica para retirar los pliegues que le quedarían después de adelgazar.

La primera cirugía está prevista para la segunda semana del mes de mayo de 2016; para la segunda, debe pesar al menos 150 kilogramos para poder realizarse en noviembre y debe ser trasladado a Medellín; la última intervención se prevé para marzo de 2017.

Hasta el momento, Óscar ya ha bajado 20 kilogramos y está preparado para ser intervenido por el doctor Castillo. El mayor riesgo que existe en estas operaciones es que el paciente fallezca en el quirófano. Todo el proceso de cirugía y recuperación tomaría alrededor de 2 años, tiempo en el que Óscar terminaría pesando 100 kilogramos como mínimo. Los costos serán asumidos por Nueva EPS, la entidad prestadora de salud a la que pertenece este hombre.

La fama aumenta cada vez más, pero Óscar sigue siendo el mismo de siempre. “Yo soy una persona muy alegre y amiguera. Tengo amigos de todas las edades y lo que más me gustan son los niños”, admite Óscar entre risas. En su tiempo libre disfruta de dibujar, de estar conectado en sus redes sociales, ver noticieros y programas informativos. La salsa y el vallenato, son algunos de los muchos géneros de música que escucha.

Vive con su hermana, Consuelo Vázquez, y su cuñado, Luis Eduardo Cuartas, en una humilde vivienda en barrio Sesquicentenario. Con ellos tiene una buena relación y siempre están dispuestos a ayudarlo en todo lo que puedan.

Su casa está ubicada en la mitad de dos asaderos, “y ya imaginarán la tentación”, bromea Óscar. Él recuerda que antes su menú constaba solo de comida chatarra: salchipapa, maduro asado, papa rellena y todo lo que se tratara de ‘fritanga’. Pero eso ya hace parte de su pasado y ya está comprometido con la dieta a la que está sometido.

Pero, ¿cómo se baña este súper obeso? Apoyado en su caminadora, a la que considera como sus cuatro pies, se asea como lo haría cualquier otra persona. Eso sí, su hermana Consuelo está pendiente de pasarle el jabón, el cepillo de dientes y está alerta ante una posible caída, cosa que ya ha ocurrido. “¿Se puede imaginar cuando me caí en el baño? Tocó llamar a mi hermano y a los que viven cerca para poder ayudarme”, recordó Óscar.

Entre risas habla de su diseñador personal. Hace tiempo superó las tallas comerciales, por lo que debe mandar a confeccionar su ropa con un sastre del Batallón que vive a cuatro cuadras de su casa. Él tiene las medidas exactas de Óscar, pero él mismo advierte que pronto perderá a su mejor cliente.

Cuando termine todo el proceso de recuperación, Óscar planea terminar el bachillerato y cumplir su sueño de estudiar Arquitectura, porque “nunca es tarde para estudiar”. Nunca ha tenido un empleo o una pareja pero, para este palmireño, nada parece imposible a la hora de lograr sus sueños.

Óscar Vázquez Morales no solo es el Hombre más Gordo de Colombia, sino también un ser humano lleno de alegría y positivismo que busca mejorar su estilo de vida y lograr hacer realidad sus sueños.

 

 

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