ESPACIO PARA PUBLICIDAD 360
Informe Especial

Informe Especial. ¿Rutas escolares, oportunidad de rapto a menores?

¿Se ha imaginado que su hijo pueda ser víctima de alguna agresión criminal durante su recorrido escolar?

Hace un par de días, se regó un mensaje que advertía que una ruta de transporte escolar habría suplantado a otra ruta para intentar plagiar a un menor en el oeste de Cali. El hecho generó confusión y desazón entre los padres.

La modalidad más común son los hurtos de dispositivos tecnológicos. Sin embargo, el secuestro a menores mientras se desplazan del colegio a su casa, también es una de las estrategias más ejecutadas. Son también conocidos como los secuestros exprés.

Según información de la Policía de Infancia y Adolescencia de Cali, “por lo general los menores que son víctimas de intento de rapto con esta modalidad, son los estudiantes de los colegios privados de la zona sur de la ciudad porque los delincuentes saben que podrán extorsionar a las familias con mayor facilidad”.

Esta dependencia policial es la encargada de apoyar a las autoridades competentes en el desarrollo de las labores investigativas y técnicas en los procesos judiciales en que estén involucrados niños, niñas y adolescentes como autores de un delito, o como víctimas.

Teniendo en cuenta lo expuesto por el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) ,“el secuestro a menores de edad se convirtió durante la temporada del conflicto armado en Colombia, en una práctica criminal frecuente por estar relacionados con la extorsión por parte de grupos armados irregulares y como mecanismo de financiación y escudo humano para la delincuencia común”.

Asimismo, según registros oficiales de los grupos del Gaula del Ejército Nacional, con relación a los secuestros a menores de 18 años, “en Colombia 1.254 niños fueron plagiados entre enero de 1996 y diciembre de 2.001.

Infancia perseguida

Durante el año 2.001 en Cali, los medios de comunicación declararon la temporada de la infancia perseguida. Esto debido a que se presentaron varios casos de intento y rapto de niños en el transporte escolar.

El 29 de octubre de ese año la iglesia del Templete en el sur de la ciudad, se llenó de un grupo de aproximadamente 2.500 estudiantes de 20 colegios privados y públicos de la capital del Valle del Cauca que pedían la liberación de 52 niños secuestrados en ese momento.

Uno de los casos fue el secuestro de la estudiante Laura Ulloa del colegio Colombo Británico, quien a sus 11 años estuvo en cautiverio a manos de las Farc durante siete meses.

El día del hecho el grupo victimario obligó a Laura a bajarse del bus que la transportaba del colegio con aproximadamente 30 de sus compañeros, para avanzar hasta los campamentos guerrilleros inmersos en la zona boscosa de Los Farallones.

Como este, ocurrió el caso del niño Dagoberto Ospina estudiante del colegio Alférez Real, quien fue víctima de secuestro a los 9 años de edad, en el barrio Ciudad 2.000 en el sur de Cali.

Al igual que en el caso de Laura Ulloa, su bus escolar fue detenido por una camioneta de la que se bajó el presunto secuestrador, apuntó a la cabeza del conductor y se llevó al estudiante.

Para su rescate pedían seis millones de dólares, los padres del menor lograron reunir el pago de $340 millones, con lo que acordaron la liberación de Dagoberto.

Tenga cuidado 

Al parecer esta modalidad regresó. El pasado 18 de diciembre de este año hubo alerta por un presunto fraude de una ruta escolar para intentar plagiar a uno de los niños.

A través de un mensaje enviado por la red social Whatsapp, se alarmó a los padres de familia de la Sucursal porque al parecer, un servicio de transporte escolar suplantó al original en un intento de detención  de un menor.

Ante esto, la subteniente Alejandra Toro, jefe de la Policía de Infancia y Adolescencia, “en lo que va corrido del año este es el primer caso que se presenta con estas características e intenciones”.

Además, explicó que el caso no pasó a mayores investigaciones porque los padres del menor no interpusieron la correspondiente denuncia.

“El mensaje de Whatsapp decía que a la unidad residencial había llegado una buseta preguntando por el niño con el argumento de que por un inconveniente se había cambiado de ruta, los padres confirmaron con el colegio que esto no era cierto. Es alarmante porque puede ser una señal de que las bandas criminales están retomando esta modalidad de captura de menores para extorsionar a las familias”.

Asimismo, manifestó que para prevenir estas situaciones los acudientes de los niños deben tener contacto con los transportadores, saber las placas del vehículo, los nombres del conductor y la auxiliar y que los menores estén siempre acompañados de un adulto a la hora de abordar la ruta escolar.

Estrategias de protección en rutas escolares 

Orlando Santa coordinado de la empresa de transporte escolar Transpacífico Tour, explicó que las medidas de prevención y seguridad que tiene esta entidad ante cualquier situación, son las siguientes:

  • Acudir al uso de Avantel:“nosotros manejamos este servicio de comunicación. Así que en caso de cualquier inconveniente con algún niño, el conductor avisa y toda persona que tenga Avantel escucha el llamado e inmediatamente se procede a dar aviso a las autoridades, ya ellos proceden a realizar todo el proceso de investigación o captura”.

Aquí, Santa precisó que el conductor no puede reaccionar de ninguna manera porque por el hecho de transportar niños, tienen prohibido hacerlo ya que son la figura adulta que los menores tienen después de sus padres mientras llegan a su destino estudiantil.

  • Botón de pánico: “en nuestra empresa todos los vehículos tienen un botón de pánico escondido en determinado lugar que al activarlo, inmediatamente llega la policía a la ubicación que se envíe.
  • Comunicación directa con padres de familia: “nos comunicamos directamente con los padres de familia, tenemos grupos de Whatsapp con ellos para difundir cualquier tipo de información como cambios o alteraciones en los recorridos u horarios de entrega de los niños.
  • Estudio de personal: “antes de contratar cualquier conductor, recursos humanos lo entrevista, revisa los expedientes, la experiencia laboral con niños, se hace visita domiciliaria, se consultan las referencias laborales y demás procedimientos regulatorios.

Ante esto, la Rosa América Peñaranda, rectora del colegio San José Champagnat,  indicó que en esta institución educativa “el transporte escolar es muy riguroso, al inicio y final de la jornada hay una persona del colegio encargada estar pendiente de que las rutas que dejan y recogen a las estudiantes sean las contratadas. En caso de algún cambio se notifica con anticipación tanto al colegio como al padre de familia”.

  • Recomendaciones a padres de familia

Lina Saldarriaga, directora de contenidos regional de la Red Papaz, expuso que los padres de familia deben tener en cuenta estas recomendaciones a la hora de exponer a sus hijos a espacios donde no cuenten con su supervisión:

  • Los niños no deben estar solos:para Saldarriaga, una de las recomendaciones más importantes es que hay que tratar de que los niños no estén solos, que permanezcan con un adulto de confianza o que los papás siempre tengan claro dónde están y qué están haciendo.

Muchas veces lo que pasa es que los papás asumen que están en un lugar y con determinada persona y no es así. Por eso, tienen que estar pendiente de si ya llegaron, a qué hora salen y demás detalles”, agregó.

  • Hablar con los niños:lo segundo que debe hacer es recomendar a los niños que cuando un vehículo o persona desconocida se les acerque, deben tratar de alarmar a las personas alrededor.

“La mayoría de los adultos les dicen a los niños que deben ser amables con todo el mundo y no debe ser así. Deben prevenirlos para que en caso de que ocurra, griten o avisen a los demás que están siendo víctimas de una situación indebida”, complementó Saldarriaga.

  • Personas de confianza: los niños pueden ubicar una persona de la Policía que este cerca o un adulto que esté dentro de cualquier establecimiento que le genere confianza.

“Pueden decirle a los niños que busquen la ayuda de un adulto con el que se sientan tranquilos. Además los padres siempre deben tener claro cuál es la ropa que tenían sus hijos ese día para facilitar la identificación en caso de pérdida”, concluyó la líder de esta institución.

Cabe agregar que la Red Papaz se dedica a abogar por la protección de los derechos de los niños, niñas y adolescentes en Colombia, y fortalecer las capacidades de los adultos y actores sociales para garantizar su efectivo cumplimiento.

(Nota publicada el 22 de septiembre del 2017)

Dejar un Comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Click para comentar

Dejar un Comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Ir a Top