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Informe Especial

Informe Especial: Los perros le ladran al nuevo Código de Policía

Ojo a las pólizas de responsabilidad civil que aún no se reglamentan. El abandono de los animales y el no uso del bozal en los perros abrió un nuevo capítulo en el controvertido Código de la Policía, que entró en vigencia este mes, con nuevas y actualizadas normas y leyes.

REALIDAD 360, a través de textos y videos, hace un panorama detallado de las implicaciones de las nuevas normas del mejor amigo del hombre: los perros.

Cuando entró en vigencia el nuevo Código Nacional de Policía y Convivencia, el pasado 30 de enero de 2017, algunos de sus 243 artículos generaron controversias en el país. Uno de ellos era el que estipulaba las normas para la tenencia de ejemplares caninos potencialmente peligrosos.

Aunque el código es considerado como la primera herramienta con la que cuentan los habitantes del territorio y las autoridades para resolver los conflictos que afectan la convivencia y evitar problemas de carácter judicial. Muchas personas no estuvieron de acuerdo con ciertas normas y con las altas multas sancionatorias.

Dentro del código, en el título trece denominado “de la relación con los animales”, se establece el capítulo cuarto, en el cual se aborda todo lo concerniente a los caninos considerados potencialmente peligrosos.

“La Ley 1801 en su capítulo cuarto nos habla sobre comportamientos contrarios a la convivencia en la tenencia de estos caninos, tanto en las calles como en los domicilios. Lo que busca esta norma es sensibilizar, crear cultura y evitar de que se presenten inconvenientes entre la comunidad con este tipo de perros”, afirma el Subintendente David Rendón, integrante del grupo de protección ambiental y ecológica de la Policía Metropolitana de Cali.

Aunque muchas de las condiciones o reglas estipuladas en este capítulo no son del todo nuevas, teniendo en cuenta que ya existía la Ley 746 de 2002, no había realmente una rigidez en la norma, en cuanto a las sanciones que se le imponían al dueño de un canino que causara alguna lesión.

Por esa razón, en este nuevo código se establecen multas, las cuales están divididas en cuatro tipos o categorías que van desde los $98.360 hasta $786.880 pesos. De esa forma, se busca que exista un mayor control para la tenencia de estos perros.

Problemática por póliza de responsabilidad civil

No obstante, a pesar de ser una política bien intencionada –especialmente por la rigidez de la norma­– no es la primera vez que una ley con cuestiones positivas, termine trayendo consecuencias negativas inesperadas.

Lo anterior se debe a que, una de las exigencias más polémicas consiste en que el dueño de un perro, potencialmente, peligroso debe adquirir una póliza de responsabilidad civil extracontractual, la cual cubra los daños que el animal pueda causar a terceros. Esto conllevó a que se presentaran muchos casos de abandonos y asesinatos a este tipo de animales en todo el país y en específico en la ciudad de Cali.

Frente a ello, Carolina Agudelo, representante legal de Mascotas Perdidas Cali comenta que “la norma desde un comienzo estuvo mal establecida porque nunca estructuraron bien cómo iba a ser el tema de las pólizas, cuáles iban a ser las aseguradoras y cómo iban a manejar todo el tema cuando un perro causara un daño. Eso nunca lo establecieron y es más, aún no está establecido aquí en la ciudad”.

Por su parte, el tema de la comunicación frente a esta regla tuvo un mal manejo desde un inicio, dado que, se hablaba de que las pólizas iban a tener unos costos altos y que además, al no adquirirla, el propietario debía pagar una sanción tipo 4 que equivale a los $786.880.

La situación de desconocimiento frente al código ocasionó que muchas personas, especialmente aquellas que no contaban con los recursos económicos para adquirir la póliza o pagar una sanción de ese costo, se vieran  obligadas a abandonar sus perros, e incluso, se presentaron casos donde los caninos aparecían colgados, incinerados y hasta ahogados.

“A pocos días de haber salido la norma y del tema de los altos costos, en Mascotas Perdidas Cali nos llegaron aproximadamente 70 casos de perros de este tipo abandonados y en condiciones impactantes, y eso sin contar los que se registraron en otras fundaciones, en Zoonosis, en Policía Medioambiental, entre otras”, afirmó Carolina Agudelo.

También la cantidad de abandonos a estos caninos genera un problema de salud pública. La médico veterinaria Paola González manifiesta que “claramente un perro en condición de calle no tienen ningún tipo de cuidados y estos se convierten en transmisores de enfermedades, especialmente la rabia, y añadido a esto hay un factor de contaminación por sus excrementos, los cuales pueden generar alergias e infecciones”.

Además –dice- “hay un punto mucho más grave y es que mientras estos perros estén en situación de calle, se transforman en un peligro potencial mucho más serio para otras personas y niños, ya que al no haber un dueño, no hay quien responda por las lesiones que pueda ocasionar”, añade la veterinaria.

De igual manera, Liliana Ossa, directora de la Fundación Paz Animal, sostiene que “la principal razón del abandono y del asesinato de perros de manejo especial es que la gente no es educada y la educación lo es todo. No hubo una buena interpretación del código, no hubo una educación ni tampoco una información correcta frente a esto”.

Por otra parte, a dichas problemáticas mencionadas anteriormente, se sumaba el hecho de que al entrar en vigencia el código, ni el Gobierno Nacional, ni las alcaldías municipales, tenían definido todo el tema de las pólizas ni dónde se podían adquirir.

“Yo para evitar algún tipo de sanción, me acerqué a una estación de policía para averiguar cómo podía adquirirla y era absurdo que ni los mismos policías sabían sobre el tema, lo único que hacían era mandarme de un lugar a otro y ninguno daba respuestas”, comenta Eduardo Paz, propietario de un canino de raza Pit Bull.

Con la mala interpretación del código y la falta de información por parte de las autoridades, muchas aseguradoras aprovecharon el panorama para empezar a vender pólizas o seguros que a la larga no contaban con las cláusulas necesarias de responsabilidad civil, lo cual provocó que muchas personas resultaran estafadas.

“No es cierto que las aseguradoras estén vendiendo este tipo de seguros, puesto que el Ministerio de Defensa y el Ministerio de Interior que son los encargados de la reglamentación, no han establecido los parámetros a cumplir, ni los montos máximos a cobrar. Si te ofrecen un seguro para las razas potencialmente peligrosas, seguramente, te están vendiendo otros productos o estafándote”, aseguraba en rueda de prensa el presidente ejecutivo de la Federación de Aseguradores Colombianos, Jorge Botero.

En cuanto a las aseguradoras, lo que sí es cierto es que en ellas se pueden encontrar seguros para las mascotas –sin importar la raza–, en las cuales se incluyen aspectos veterinarios y de fallecimiento.

Por su parte, dentro de uno de los parágrafos del capítulo se estipula que el Gobierno reglamentaría en un término de seis meses lo relacionado con la expedición de las pólizas de responsabilidad civil extracontractual.

Para el caso de Cali, a pesar de que pasaron los 6 meses y de que el primero de agosto de 2017 finalizó el periodo de comparendos pedagógicos y empezaron a ser efectivas las sanciones monetarias, aún no se define dónde conseguir dichas pólizas.

“Lo de las pólizas es un tema que aún está dispendioso, porque las que están en el mercado no ofrecen las garantías que las personas quieren adquirir y que cubran un buen porcentaje. Por ende, eso aún se está reformando”, argumenta el Subintendente Rendón.

Uso permanente del bozal en espacio público

Otra de las condiciones generó opiniones diferentes y controversia en las personas, fue el tema de trasladar un ejemplar canino potencialmente peligroso en el espacio público, zonas comunes, transporte público, entre otros, sin su respectivo bozal.

Aunque no fuese una norma nueva, para esta ocasión la rigidez en el tema de los comparendos con sus respectivas multas se hará efectivo. A partir del primero de agosto, los propietarios de caninos potencialmente peligrosos que transiten su perro sin el respectivo bozal y traílla, deberá pagar una multa de $196.720.

Sin embargo, el tema de las multas tendrá un debido proceso en el cual el sancionado podrá adquirir descuentos participando en programas pedagógicos e incluso podrá presentar su oposición frente a la inconformidad de la sanción.

“Todo comprendo como dice la norma primero se va a comparecer, si la persona no está de acuerdo con lo que estipuló el policía, tiene derecho a una apelación e ir apelar donde un inspector que le escuchará los descargos o versiones y será él quien decida si se aplica o no. El poner un comparendo no quiere decir que se esté realizando una multa en primera instancia”, aseguró el Subintendente Rendón.

Sin embargo, aunque la ley estipule que el uso del bozal sea un requerimiento necesario para evitar que estos caninos agredan o causen lesiones a un tercero, propietarios de los mismos e incluso expertos, manifiestan inconformidad con dicha condición.

Frente a ello, Ossa opina que “no considero que un animal no humano tenga que llevar bozal en la calle, de hecho, ningún perro tiene porque llevar boza y es por dos razones profundas: primero porque los perros sudan por la lengua y segundo porque es una actitud humana peyorativa frente al animal”.

Igualmente, Marcela Sánchez, propietaria de un canino de raza pit bull, comenta que “yo no estoy muy de acuerdo con el uso del bozal, mi perro se estresa mucho con eso y no es el mismo. Yo opino que si van a poner que los perros deben llevar bozal, creo que deberían ser todos los perros, porque cualquiera puede morder”.

¿Un perro nace o se hace potencialmente peligroso?

Cabe mencionar que, dentro de la ley se les denomina potencialmente peligrosos a los caninos que presentan características como episodios de agresiones a personas o que le hayan causado la muerte a otros perros y que hayan sido adiestrados para el ataque y defensa.

También se le denomina así a los perros de raza como American Terrier, Bull Terrier, Pit Bull Terrier, Rottweiler, Tosa Japonés, Fila Brasilero, Bullmastiff, Doberman, Dogo Argentino, Dogo de Burdeos, Mastín Napolitano y aquellas nuevas razas o mezclas de razas que el Gobierno Nacional determine.

“Por sus comportamientos, un poco agresivos, se les clasifica de esa forma. Aquí en Colombia tenemos muchos cruces de este tipo de perros. Igualmente, es claro que de estos animales no es tanto que sean peligrosos porque sí, sino que en ello tiene que ver el manejo o crianza que le dieron sus propietarios, eso es lo que hace que el animal tenga un comportamiento agresivo”, asegura el Subintendente Rendón.

Por su parte, frente al término de potencialmente peligrosos, Agudelo, de Mascotas Perdidas Cali, comenta que “no estoy de acuerdo con el término porque me parece que es mal utilizado, creo que nosotros los humanos los hacemos potencialmente peligrosos.

De la misma manera, Ossa, de Paz Animal, manifiesta que “hay que entender que los que redactan una ley no son activistas por los derechos de los animales y más bien son más racionalistas y especialistas. Por lo tanto, para darle gusto a la legislación, estas razas son perros de manejo especial”.

Entonces, los expertos en caninos siempre han asegurado que todo tipo de razas pueden presentar comportamientos agresivos,  tanto con las personas como con otros animales, y en ello influye el entorno en el que crece el animal, es decir, no nacen siendo potencialmente peligrosos.

Referente a esto, la veterinaria Paola González argumenta que “hay que tener en cuenta que cualquier raza es propensa a desarrollar comportamientos agresivos porque el ambiente y el adiestramiento son factores que inciden en la crianza del canino, por ende, su comportamiento depende completamente del propietario”.

“Igualmente, es claro y lógico que no es lo mismo una mordida de un perro pequeño a la de un perro cuya mandíbula al ser más grande, pero también hay que ser conscientes de que ha habido incluso estudios que aseguran que las razas más pequeñas pueden presentar mayores problemas de agresividad, como por ejemplo los caninos de raza Pincher”, concluye la especialista.

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