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Crónica

El autismo, la prisión de Camila

“Por fin, después de casi  seis años, llegó lo que esperaba, algo que ya creía imposible, sobre lo que había perdido la esperanza”, dice Diana Merchán. Todo tiene su historia.

Camila es una niña de 9 años, de 1,52 metros de estatura, piel morena, una mirada perdida que trasmite un mensaje de agresividad y tristeza, manos con cicatrices por mordidas y cortadas por objetos filosos, y una enfermedad que en el mundo no es muy común: el autismo, el cual, según la Liga Colombia de Autismo (LICA), la padece uno de cada 88 niños en Colombia.

Por casi  ocho años, ella ha vivido en un mundo diferente al que vive cualquier niño, habita un cuarto adaptado con ventanas polarizadas, puertas sin seguro, una cama totalmente acolchonada y juguetes  sensoriales y visuales, que podrían costar entre 60 y 700 mil pesos y que le garantizan que no podrá lastimarse, mientras juega en solitario, ya que por su condición las relaciones con personas o con la sociedad son muy difíciles.

“El autismo es un trastorno con que el que se nace e incide en los niños haciendo inmune su capacidad intelectual, su capacidad verbal y en algunos casos la agresividad en ellos es significativa. Para tratar esta enfermedad se debe tener una persona especializada en el tema, que aplique métodos que ayuden al enfermo desarrollar las capacidades que debido al trastorno se pierden”, afirma el sicólogo Yesíd García.

Camila se levanta en las mañanas y no puede ver la luz del sol, vive como en una prisión; debe ser difícil no tener en mente algo que hacer en el día. También debe ser difícil para aquellos que la cuidan, pues cuando ve a una persona diferente a su mamá o hermana trate de lastimarse con cualquier cosa que se encuentre, sus “juguetes” favoritos son tenedores y cuchillos. Cuando se sienta en la sala a ver televisión, si el programa no le gusta trata de destruir el televisor  con sus puños y se pone a gritar hasta quedar sin voz. Además no tiene la oportunidad de contar con una educación que le permita desarrollar sus capacidades debido a su condición.

Pero gracias al amor, la dedicación y el empeño de su mamá Diana Merchán de 45 años, Camila ha podido mejorar su agresividad  y sus problemas de habla, sin embargo para atender los requerimientos de esta niña con esto no basta, es necesario el apoyo del estado que hasta el momento no ha recibido.

Esta madre por más de seis años ha luchado en los tribunales para lograr la ayuda que necesita “sé que los niños con autismo tiene unos derechos y si se trata de mi hija  voy a luchar más, pero es increíble que no haya una ley establecida que brinde el apoyo para los que sufren con este trastorno.” Aseguró Diana

Rodrigo Meléndez de 53 años y abogado de Diana, la ha acompañado en todo el proceso, en muchas ocasiones las demandas han fallado en contra, sin embargo ellos no pierden la esperanza, debido a la ley que está punto de ser aceptada. Diana y su abogado están esperando una nueva audiencia, en la que buscan conseguir lo que tanto han luchado por años. ”Estamos a la espera de que la ley para los niños autistas salga, gracias a eso la familia Merchán tendrá el apoyo económico y educativo para que así Camila pueda estar con expertos y pueda realizar terapias y métodos de aprendizaje para recuperar la vida que desde bebé merece”. Dijo Rodrigo Meléndez.

Según el congreso de Colombia la presente ley tiene por objeto garantizar la atención integral, establecer un régimen legal y  proteger a las personas con Trastorno del Espectro Autista (TEA) y condiciones similares, además complementará otras normas existentes sobre la materia. Se propone estrategia Rehabilitación Basada en Comunidad (RBC), que fomente el diagnóstico temprano y oportuno, la intervención inmediata, protección de la salud, educación inclusiva en todos los niveles, capacitación, inserción laboral y social incluyendo cultura, recreación y deporte, así como fortalecimiento de organizaciones que trabajan en beneficio de esta población.

Si el sueño de Diana se cumple, su hija dejará de ser prisionera de ese mal que conocemos como autismo.

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