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Cali

Con acto simbólico caleños celebraron el acuerdo del fin del conflicto

Ciudadanos exigen paz con justicia social.

“El conflicto no se resuelve entre partidos políticos, sino más bien entre todas las víctimas que históricamente ha dejado la guerra y la injusticia social que han estado sumergidas en Colombia”.

Este fue uno de los planteamientos que dejó monseñor Darío de Jesús Monsalve, arzobispo de la Arquidiócesis de Cali en la congregación que hubo de este martes en la Plaza de Cayzedo para apoyar los acuerdos del fin del conflicto entre el Gobierno Nacional y la guerrilla de las Farc.

El acto simbólico, que inició a las 11:00 a.m., también tuvo la participación de la gobernadora del Valle del Cauca, Dilian Francisca Toro; el alcalde de Cali, Maurice Armitage y el vocero departamental de Marcha Patriótica, James Iván Larrea, quienes manifestaron su voz de aliento a los diálogos que se adelantan en La Habana, Cuba.

Al respecto, la gobernadora del Valle del Cauca, Dilian Francisca Toro, aseveró que con la exposición de los Acuerdos Finales se refleja que los diálogos son serios y van por buen camino.

Foto por: Christiam Chaparro.

Foto por: Christiam Chaparro.

“Este acontecimiento es muy importante porque lleva a que ahora sí hagamos posible construir la paz que todos hemos querido, es decir, es la esperanza de que podamos tener mejores condiciones de vida”, enfatizó Toro.

El alcalde de Cali, Maurice Armitage, recalcó que todos los caleños deben aportar con relación a la construcción de una  paz en la nueva Colombia.

“Yo tengo 70 años y desde que tengo 10 años estamos viviendo muertes y desolación en este país, el hecho de que hoy tengamos la valentía de hacer el perdón, hará que esta nación sea mejor. Aquí no se trata de hacer política para nada, esta paz no es de Santos ni de Uribe, esta paz es de todos nosotros que nos la merecemos”, afirmó Armitage.

A su vez, Jaime Iván Larrea, vocero departamental de Marcha Patriótica, asintió que la firma de los Acuerdos Finales es un hecho histórico para la nación, debido a que después de 60 años en guerra veremos los silenciamientos de los fusiles por parte del Gobierno Nacional y las Farc.

“Es importante conozca lo que se está dialogan en La Habana, Cuba, porque hay puntos que se han acordado que tienen una gran relevancia para la sociedad en general y, por esta razón, las comunidades deben participar en estas negociaciones para garantizar que los Acuerdos Finales signifiquen un mejoramiento de la condiciones de vida de cada uno de los habitantes de este país”, precisó Larrea.

Durante el evento el monumento del militar y político Joaquín de Cayzedo y Cuero, fue adornado con un ramo fúnebre, en donde en la cinta se podía apreciar un lema: ‘Adiós a la guerra’.

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Foto por: Christiam Chaparro

Jorge Orozco, licenciado en Ciencias Sociales de UNICATÓLICA, expresó que los Acuerdos Finales son necesarios para reescribir la historia de Colombia, aunque no soy esperanzador de que con eso se consiga la paz en el país.

“Si uno mira la historia de Colombia, los grupos guerrilleros nacen por una problemática estructurales que son el empleo, la salud, la educación y la tierra. En ese sentido, se acaba el grupo insurgente, pero las problemas sociales van a seguir, y más ahora cuando las multinacionales empiecen a apoderarse de los terrenos donde estaban las Farc”, determinó Orozco.

Asimismo, Daniel Millán, ciudadano caleño, afirmó que lo pactado en La Habana era un hecho que se necesitaba, porque es hora de ponerle fin a las consecuencias de la guerra.

“La paz no se consigue con la firma de un papel, porque ella deriva de acciones cotidianas que realiza los ciudadanos colombianos, es decir, la paz viene intrínsecamente relacionada con el perdón, la resistencia y la esencia para poder revertir los problemas que agobian a Colombia”, destacó Millán.

Luis Ángel Perdomo, delegado de la comunidad indígena Kwet Wala, destacó que: “es interesante que el proceso de paz esté en curso. Lo que nos preocupa es que esta negociación se está haciendo desde la institucionalidad, es decir, sin la participación de las bases de las comunidades que puedan servir para crear mecanismos alternativos para generar una paz estable y duradera y, de esta manera, borrar lo que ha dejado la guerra en los territorios”.

Por otro lado, Julio César García, diputado por el Centro Democrático, aseveró que el proceso de paz no le puede dar elegibilidad política a quienes han perpetuado diferentes crímenes en todo el territorio nacional.

“No podemos poner al mismo nivel a nuestras Fuerzas Armadas con los terroristas. Además, aquí no hay víctimas ni de primer ni de segundo grado, porque todos son víctimas”, señaló García.

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