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Cali

A propósito de los 60 años de la Explosión del 7 de agosto

Todo parece iniciar un lunes, 6 de agosto de 1956 cuando, según relata el Padre Hurtado Galvis, mientras sostenía una conversación, divisó 7 camiones que venían de Buenaventura, y que se estacionaron en el Batallón Codazzi, sin embargo, no prestó atención y se olvidó por completo de la caravana de camiones.

Los camiones del ejército, con destino a la ciudad de Bogotá, hacían su recorrido en Cali para hacer llegar más de 1000 cajas de dinamita que se usarían para la construcción de calles en la capital del país.

En la madrugada del 7 de agosto, a eso de la una, hora en que se detuvieron los relojes del centro de la ciudad, se vivió el más desastroso estallido que marcó la historia de Cali, considerada la tragedia más grande no causada por fenómenos naturales que despertó a la ciudad.

El centro de Cali estaba cubierto por un hongo de color naranja, “uno como la bomba atómica de Hiroshima y Nagasaki” relataba el padre Galvis. Estaba envuelta en una tiniebla de humo, por centenares de escombros y cadáveres, por sobrevivientes desnudos corriendo en la oscuridad, a la luz del incendio, solo cubiertos en sangre y pintados como con carbón, “fue como si el cementerio hubiera saltado al aire”, relató un aviador que en el momento de la explosión sobrevolaba la ciudad.

Los 7 camiones provenientes del ejército, cargados con más de 42 toneladas de dinamita, tenían como objetivo trasladar la carga para Bogotá, se aparcaron en la antigua Estación del Ferrocarril del Pacífico, entre las carreras 1 a 8, y Calles 25 y 26, correspondientes al barrio Bretaña, cuando a uno de los soldados se le escapó un tiro accidentalmente, lo que provocó el estallido en cadena, ocasionando la muerte a más de 1.300 personas.

Mucho se rumoraba sobre lo ocurrido en la madrugada del 7 de agosto, pues el país se encontraba en una fuerte tensión política, el golpe de estado perpetuado por el General, Gustavo Rojas Pinilla y Cali era el mayor opositor al gobierno.

Versiones estiman que la explosión fue planeada desde el gobierno de turno para ´´dar un escarmiento´´ a la población, o que todo sucedió por el recalentamiento de los camiones, o la hipótesis de que un hombre que se encontraba cerca, arrojó accidentalmente un cigarrillo que fumaba, lo que provocaría una reacción en cadena del estallido.

La explosión arrasó con el Batallón Codazzi, con el edificio de la policía de la Tercera Brigada, con casas, con la Galería Belmonte; uno de los sitios más concurridos de la ciudad, destruyó más de 30 manzanas, todo el sector quedó sumergido en llamas y con negocios que jamás se volverían a visitar.

 

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